miércoles, 10 de junio de 2009

MEJORAR LA SALUD MATERNA



Cada minuto muere una mujer debido a complicaciones derivadas del parto -alrededor de 529.000 todos los años- y la gran mayoría son de países en desarrollo.Una de cada seis mujeres en África subsahariana tiene más probabilidades de morir durante el embarazo o el parto, en comparación con 1 de cada 4.000 en los países industrializados, la mayor diferencia entre países ricos y pobres en cualquiera de los indicadores de salud.Las causas directas de la mortalidad derivada de la maternidad son la hemorragia, las infecciones, el parto obstruido, los trastornos hipertensivos del embarazo y las complicaciones derivadas de los abortos realizados en condiciones peligrosas. Hay discapacidades relacionadas con el nacimiento que afectan a muchas más mujeres y no reciben tratamiento, como las lesiones de los músculos de la pelvis, de otros órganos o de la médula espinal.

REDUCIR LA MORTALIDAD INFANTIL



Alrededor de 29.000 niños y niñas menores de cinco años- 21 por minuto- mueren todos los días, especialmente de causas que se podrían evitar.Más de un 70% de los casi 11 millones de muertes infantiles que se producen todos los años se deben a seis causas: la diarrea, el paludismo, las infecciones neonatales, la neumonía, el parto prematuro o la falta de oxígeno al nacer.Estas muertes se producen sobre todo en el mundo en desarrollo. Un niño de Etiopía tiene 30 veces más probabilidades de morir al cumplir cinco años que un niño de Europa occidental. Entre las muertes infantiles, en Asia meridional y central se producen las mayores cifras de muertes neonatales, mientras que en África subsahariana se registran las tasas más elevadas. Dos terceras partes de las muertes ocurren en solamente 10 países.Y la mayoría se pueden evitar. Algunas de estas muertes se deben a enfermedades como el sarampión, el paludismo o el tétanos. Otras son el resultado indirecto de la marginación, los conflictos y el VIH/SIDA. La desnutrición y la falta de agua potable y saneamiento contribuyen a la mitad de todas estas muertes infantiles.Pero las enfermedades no son inevitables, ni tampoco los niños enfermos tienen por qué morir. Las investigaciones y la experiencia indican que 6 millones de los casi 11 millones de niños y niñas que mueren todos los años podrían salvar la vida por medio de medidas nada sofisticadas, basadas en pruebas empíricas y eficaces en relación a sus costos, como vacunas, antibióticos, suplementos de micronutrientes, mosquiteros tratados con insecticida y una mejora de las prácticas de atención familiar y lactancia materna.

PROMOVER LA IGUALDAD DE GÉNERO Y LA AUTONOMÍA DE LA MUJER


-Todas las mujeres tienen el mismo derecho de igualdad como los hombres; porque tanto ellos como nosotras tenemos los mismos derechos y la misma autonomía.









martes, 9 de junio de 2009

LOGRAR LA ENSEÑANZA PRIMARIA UNIVERSAL



A pesar de que nunca antes tantos niños asistieron a la escuela primaria (del 78% en 1990 se pasó al 82% en el año 2000), aún existen más de 100 millones de niños que no asisten a la escuela. Todo ser humano debe tener la oportunidad de forjarse una vida mejor y la educación es uno de los elementos claves para conseguirlo. ¿Qué hace falta para que cada niño y niña reciban la enseñanza básica y el mundo se encamine hacia la paz y la prosperidad?. Los gobiernos del Norte y del Sur prometieron que cumplirán su parte antes del 2015, pero en muchos lugares del mundo este objetivo está lejos de alcanzarse.En Africa Subsahariana, al igual que en algunas regiones de Asia, a pesar de que el porcentaje de escolarización está aumentando, el nivel de matriculación sigue siendo muy bajo y por desgracia las previsiones son de que este objetivo no se alcanzará en el 2015.



ERRADICAR LA POBREZA EXTREMA Y EL HAMBRE





El primero de los objetivos del milenio es erradicar la pobreza extrema y el hambre. A pesar de que el mundo ahora dispone de los recursos financieros y el conocimiento práctico para poner fin a la pobreza extrema, 1.200 millones de personas viven con menos de un dólar al día, 800 millones de personas se acuestan con hambre y 28.000 niños mueren por causas derivadas de la pobreza. Aunque en los últimos años en África ha ido descendiendo el porcentaje de pobreza, esta mejora es insuficiente puesto que su porcentaje de población en condiciones de pobreza es mucho más elevado que en otras regiones del mundo. Para cambiar esta situación es necesario modificar la voluntad política.Este objetivo es uno de los principales retos y prioridades que tiene la humanidad para garantizar una vida digna para todos y para es esencial para el cumplimiento de los demás objetivos.






Rudolf Hess


Hess nació en Alejandría, Egipto, el 26 de abril de 1894. De carácter solitario y retraído y educado en un ambiente estricto y espartano por un padre muy disciplinado y una madre inglesa de origen griego, fue instruido primero con tutores privados y luego en el colegio alemán de su ciudad natal, hasta los 14 años, edad a la que ingresó a un internado juvenil de Bad Godesberg.

Recibió formación para los negocios, profesión que su padre deseaba para su hijo; después estudió Ciencias Políticas, como su padre, que había pensado en las leyes para él. Posteriormente asistió a la Escuela Superior de Comercio de Neuchâtel en Suiza, a fin de adquirir los conocimientos necesarios para hacerse cargo de la empresa familiar. Al comenzar la Primera Guerra Mundial, a punto de ingresar en la Universidad de Oxford, se alistó en el ejército alemán como voluntario del 7° Batallón de artillería bávaro y en sus primeros combates obtuvo la Cruz de Hierro por dos heridas, una de ellas grave en el pulmón izquierdo. A pesar de haber pertenecido al mismo regimiento que Hitler, no llegaron a conocerse. Al final de la guerra se convirtió en experto piloto y se inscribió en la Universidad de Múnich para estudiar economía, donde acostumbraba distribuir panfletos anti-semitas. El 1 de mayo de 1919 participó junto a los Freikorps en la lucha violenta contra la efímera República Soviética de Baviera, siendo herido en la pierna.

lunes, 8 de junio de 2009

ANA FRANK


Ana Frank nace en 1929 en Frankfort del Meno (Alemania). En 1933 llega al poder Adolf Hitler, del partido nacionalista nazi y antisemita. Edith y Otto Frank, padres de Ana, comprenden que su propio futuro y el de sus hijasesta fuera de Alemania. Huyen a Holanda ese mismo año (ya que Otto Frank tenía contactos en este país), Ana tiene entonces 4 años.Durante siete años lleva una vida "normal" y relativamente segura en Holanda. Alemania ocupa el paísen 1940, poniendo fin a la seguridad que ofrecía.Las medidas antisemitas van limitando cada vez más la vida de Ana. En 1942 comienzan las deportaciones en Holanda a los campos de concentración. Los padres de Ana consiguen esconderse en "la casa de atras" del edificio donde funcionaba la empresa de Otto Frank. Allí permanecen más de dos años, compartiendo este lugar con los van Pels y el doctor Dussel. En agosto de 1944, los escondidos son detenidos y deportado. Después de pasar por Westerbork y Auschwitz, Ana Frank va a parar al campo de concentraciuón de Bergen-Belsen, donde muere por tifus en marzo de 1945.